¿Por qué está mal la caza?
Estudios muestran que hoy en día, la mayoría de los cazadores acechan y asesinan animales por las sensaciones que les provocan, no por necesidad. Hay muchas razones por las que no deberíamos apoyar la caza.
1ª Provoca dolor y sufrimiento
Esta forma violenta de “entretenimiento” separa familias y deja huérfanos a innumerables animales, o los deja gravemente heridos cuando los cazadores no logran acertar. Es raro que los maten rápido, y muchos animales sufren muertes lentas y dolorosas cuando son heridos por los cazadores pero no mueren.2ª No es un deporte.
Los deportes implican la competencia entre dos individuos o equipos que están de acuerdo, y por lo general un árbitro. Los cazadores les disparan a los animales con rifles, escopetas y con arcos y flechas – armas que ningún animal tiene la oportunidad de vencer o contrarrestar. Incluso cuando los cazadores obedecen las leyes de caza, siempre tienen una ventaja injusta.3ª Es por el afán de lucro.
La cacería de encierro es un gran negocio, pero el 40 por ciento de los cazadores también matan y hieren a millones de animales en terrenos públicos cada año. La mayoría de los organismos federales y estatales que gestionan los refugios de vida silvestre, los bosques nacionales, los parques estatales y otros terrenos públicos son financiados en parte por las actividades de caza y pesca, por esta razón los empleados de los organismos a menudo alientan la caza, en lugar de regularla o vigilarla.4ª Cobran otras víctimas.
Los accidentes que ocurren en la caza a menudo hieren o matan caballos, vacas, perros, gatos, excursionistas y a otros cazadores. Según la National Shooting Sports Foundation, miles de lesiones en humanos se atribuyen a la caza cada año en EE.UU. Los cazadores corren el riesgo de ser heridos no solo por otros cazadores sino también por los animales, quienes pueden verlos como una amenaza y atacarlos.Los perros utilizados en la caza también sufren. A menudo los mantienen encadenados o encerrados y les niegan atención veterinaria de rutina, como vacunas y medicamentos contra parásitos del corazón. Algunos se pierden durante la caza y a otros los sueltan al final de la temporada de caza para que se valgan por sí mismos y a menudo mueren.




